El acoso sexual en la ciencia ha sido muchas veces ignorado. Por eso, Science ha reconocido como uno de los logros del año el informe de las academias nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de EE.UU.
Se trata de un espacio para que las mujeres compartan su historia de acoso en primera persona. Una red de apoyo en la que las usuarias puedan hablar de su experiencia sin mencionar a otras personas o instituciones para evitar que se hagan acusaciones infundadas.
Según Valls, para acabar con este problema, las universidades españolas han de diseñar una estrategia en función de dos pilares: la intransigencia ante cualquier situación de violencia y el apoyo y la solidaridad con las víctimas. El objetivo no es solo acabar con el acoso, sino también lograr un entorno académico más igualitario.
En España, cuatro investigadoras de las universidades de Barcelona, Girona y Rovira i Virgili publicaron en 2017 el primer estudio sobre violencia de género en las universidades. Sus resultados revelan que el 62 % del alumnado ha padecido o conoce a alguien que ha sufrido violencia de género en la universidad.




